domingo, 29 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 42. Se hace camino al andar.

Amanece soleado una vez más en San Miguel. Sin embargo la luz que entra por la ventana tiene menos brillo. El desayuno de los campeones ya no sabe igual. Definitivamente ya casi hemos terminado y eso se puede saborear en el ambiente. El plan del día es bajar por la mañana a la casa de Sam con nuestros trajes de gala y desde ahí ir a un parque a hacer una sesión fotográfica. Andando todos juntos en pijama por las calles de San Miguel, cargados con nuestras armas llama un poco más la atención de lo habitual pero al fin y al cabo esto es un pueblo de artistas y están acostumbrados a ver cosas raras. Sam como un escultor nos va colocando en diferentes poses para reflejar los distintos trabajos del currículum y acaba derivando en fotos de peleas de todos contra él. Simultáneamente en otros lados del parque, entre los alumnos aprovechamos la ocasión para grabarnos haciendo algunas cosas, tomarnos fotos con nuestros compañeros y pasar el rato haciendo risas y recordando batallas.



La mañana pasa rápido y volvemos a la casa de Sam para vestirnos de civiles e ir a comer por ahí y hacer tiempo hasta la sesión de la tarde, para la ceremonia de clausura. Vestidos otra vez de sedas vamos al parque donde nos había convocado a las 3 para hacer una pequeña demostración entre nosotros saliendo solos o con compañero pudiendo hacer cualquier trabajo, no necesariamente parte del currículum que hemos estado trabajando. Pudimos ver por supuesto todo lo que hemos trabajado, pero también algo de 5 Secciones, Xinyi, Estilo del Agua y un par de demostraciones de Sam en mano vacía y en espada bastante espectaculares, sobre todo esta última.


La ceremonia de clausura se realizó siguiendo las tradiciones del país, cerrando el círculo que abrimos al principio. Muchos agradecimientos, sentimientos y buenas intenciones. Una demostración para la santera por parte de Simon y yo, dentro del círculo haciendo la forma de 88, bendiciones y finalmente los certificados. Todos los certificados estaban hechos a mano y personalizados para cada uno de nosotros. El mío tiene la figura de Xuan Wu, el Dios de las Artes Marciales, de pie sobre una tortuga y una serpiente, dibujado con un solo trazo, junto a 10 sellos que representan los 9 trabajos diferentes que hemos realizado y uno más por la consecución del currículum completo del estilo Yang.




A la noche nos fuimos a Tío Lucas, el local donde Bobby Kap toca por las noches a cenar y la experiencia fue algo extraordinario. Había oído muchas alabanzas pero lo que me encontré superó mis expectativas. Es realmente un maestro. Junto con Ken, uno de los invitados habituales a la guitarra y un bajo y un batería, Bobby con su voz acompañado en ocasiones de su harmónica, conseguía que se me pusieran los pelos como escarpias del sentimiento que transmitía. El día fue sin duda intenso como los tres meses que hemos vivido aquí. Lo experimentado ha sido muy enriquecedor y desde luego ha cambiado mi perspectiva del camino a seguir, así que habrá que empezar a andarlo para poder crearlo y será un placer teneros a todos vosotros como compañeros de viaje… pero eso ya es otra historia.


The End.

sábado, 28 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 41 de 41. Todo principio tiene un final.

Esta semana se ha alargado un poco más para cubrir los últimos coletazos de material que quedaban por ver. Ha amanecido soleado, como no podía ser de otra manera para la última clase. Después del desayuno de los campeones, bajamos a las terrazas cargados con nuestras espadas pues Sam nos avisó ayer de que quería profundizar en algunos detalles… ¡Se presenta bien el día, siempre es bienvenida la espada! Trabajamos media mañana profundizando en un ejercicio que representa las 5 fases de la interacción en una pelea con espada y como integrar esto con los otros ejercicios a pie fijo que habíamos hecho, dando pie al esgrima libre. Ed y yo ya habíamos explorado estos conceptos por nuestra cuenta en nuestras luchas particulares, así que la clase fue especialmente interesante para tomar nuevas ideas, aclarar ciertos conceptos y para que entren más ganas de jugar… No sé si crearé un club de esgrima de taichí cuando vuelva, pero la idea ronda por la cabeza.

La segunda parte de la mañana la dedicamos a algunas variantes en el patrón del dalú y en cómo integrarlo en caso de necesidad en una pelea. Muy interesante… ya veremos cómo le damos aplicación.

A la hora de la comida fuimos a otra taquería y en honor a Marta me tomé unas quesadillas de mole, rajas con crema y picadillo. Después de un poco de descanso, nos reunimos en la casa de Sam para la sesión de la tarde. Nos entregó los últimos manuales y los comentamos, haciendo hincapié en las variaciones que había hecho en las traducciones de los clásicos según su punto de vista sobre otras traducciones conocidas (conocidas para los que leen a los clásicos, del taichí, por supuesto). Y después… examen oral. Que cual es la relación en el entrenamiento de la forma de mano vacía individual y el entrenamiento en parejas de lanza, que qué es lo que falta en el entrenamiento si no se hace sable (a parte del sable), que qué relación hay en el movimiento de doblar hacia atrás de la forma de 88 y las 4 manos explicándolo en el contexto del dalú, que cual es el motivo de presentar la lanza después de la espada y esta después del sable, qué cuales son las relaciones de los 8 métodos básicos de empuje de manos con la forma de 88, que qué aportan los ejercicios de pasos 3-3 y 3-2 al estudio del currículum,… y finalmente un ejercicio de combinación en imaginación de todo el currículum de parejas. Uno describe una aplicación y el siguiente sentado en el círculo tiene que explicar como la manejaría y haría una contra cambiando cada vez de parcela… A esto también habíamos jugado ya bastante Ed y yo, pero físicamente. Tener que hacerlo de cabeza era un poco más difícil y además sin poder planificar, porque no sabías lo que te iba a dejar montado el compañero de al lado.

Ya después de sufrir y sobrevivir al interrogatorio con más gloria que pena, nos quedamos un poco más hablando de la experiencia particular de cada uno durante estos tres meses y lo que han supuesto para cada uno de nosotros, hasta que el hambre nos vence y decidimos volver al sitio de hace un par de noches a tomar más tacos al pastor porque realmente fue algo excepcional. Vuelta a casa con el estómago lleno y a trabajar con el ordenador antes de ir a la cama. Mañana no tenemos oficialmente clase, pero hemos quedado para hacer unas cuantas fotos del currículo y por la tarde tendremos la ceremonia de clausura y entrega de diplomas.

viernes, 27 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 40 de 42. Atando cabos sueltos.

Resumen de ayer y hoy. Dos días soleados iniciados con desayuno de los campeones. Los dos días los hemos dedicado a la lanza por la mañana y al dalú por la tarde. Con la lanza hemos terminado con una introducción con bastante profundidad que nos deja con mucho trabajo para entrenar por nuestra cuenta en establecer unas buenas basas y con información más que de sobra para con tiempo, conseguir un gran nivel en este arma generalmente olvidada por la mayor parte de los practicantes. Lo interesante es que todo el trabajo se basa no en formas, sino en ejercicios por parejas y energías y aplicaciones.

Del Dalú que voy a decir. Sin duda, junto con 4 manos es la perla del estilo Yang si se trabaja adecuadamente. Ya sólo nos queda mañana de entrenamiento completo y el sábado para hacer remates. Ya casi estoy de camino a casa.

Como dato a parte del taichi... ayer tomé posiblemente los mejores tacos que he probado, unos tacos al pastor espectaculares. Tendré que volver antes de marchar.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 38 de 41. Todos contra los molinos de viento.

No sólo amanece soleado sino que las previsiones son de que va a ser el día más caluros de la semana. Después del desayuno de los campeones, bajamos al parque armados con nuestras lanzas para la sesión de la mañana. Aunque trabajamos con esta arma en los primeros bloques, todavía nos queda mucho por aprender y el tiempo apremia. Pasamos la mañana practicando, depurando y mejorando la técnica a través de dos ejercicios por parejas. En el primero los objetivos eran estómago, hombro, pierna y garganta y trabajábamos un tipo de paradas y el segundo era corazón, rodilla, hombro y garganta, con otro tipo de paradas diferentes, más relacionadas con la adherencia. Muy interesante, pero a la vez muy cansado en los brazos, ya que para poder centrarnos más en la técnica, trabajamos un solo lado en la clase.


Al terminar la mañana, subida de las escaleras y nos vamos al mercadillo callejero de los martes, que me todavía no había visitado. Si te imaginas el puesto más cutre del Rastro con los trastos más inverosímiles que piensas que jamás se venderían… ese es una tienda de Serrano comparado con algunos de los puestos de allí. También había muchas cosas de ropa, comida y demás, toda una experiencia cultural. Aprovechamos para comer de tacos en uno de los puestos y aunque Ed no estaba muy convencido por la posibilidad de pillar una diarrea de las que hasta ahora nos hemos librado, la verdad es que estaban buenísimos y de momento no parece haber pasado nada.

En la sesión de la tarde nos centramos en Dalú, ese gran desconocido. El nivel de profundidad en el que nos estamos moviendo es en ocasiones un poco desesperante. Analizamos cada movimiento desde su aplicación y su relación con 4 manos, como una parte de un estudio más general y análisis de teoría de combate. Después de la clase nos vamos casi todos a la casa de los Suspiros, donde viven varios de los compañeros, a celebrar el cumpleaños de Trude.

Vuelta a casa, escribir el blog, un poco de relax y algo de entrenamiento antes de acostarme. Mañana va a ser un día duro seguro.

martes, 24 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 37 de 41. Terminamos con los 88 y casi entre nosotros.

Empezamos el primer día del último bloque con un sol deslumbrante y el tradicional desayuno de los campeones. Bajamos a las terrazas sabiendo que cada vez nos queda menos para volver y tenemos que aprovechar lo máximo posible. Aunque la semana pasada terminamos la forma de 88, hoy hemos dedicado el día a revisar los puntos difíciles, a introducir diferentes tipos de entrenamiento y energías, jugar con las distancias, pequeñas luxaciones, velocidades, variaciones, realizar bucles entre pequeñas partes de la forma, trabajar los distintos puntos puente para ir a distintas partes de la forma y finalmente, el 88 mix… la pieza maestra del entrenamiento que abre la puerta al combate libre de taijiquan. Consiste en poder responder con cualquier movimiento de la forma la energía que manda el compañero sin tener que ser necesariamente el que correspondería por secuencia. El resultado es una forma nueva e improvisada cada vez, realmente auténtica en función de lo que está pasando. Un trabajo de lo más interesante y con muchas posibilidades. Estoy deseando hacerlo metiendo en la mezcla las 5 secciones.

Por la tarde después del entrenamiento fuimos a hacer compra de regalos, que se nos echa el tiempo encima y algunos todavía no hemos comprado nada (por algunos quiero decir yo), pero el mercado de artesanos ya estaba cerrado, así que tendré que buscar un momento otro día a la hora de la comida.

Subida de escaleras, cena… espaguetis con mayonesa por quinta vez (María se está relajando mucho últimamente), charla, peli, entrenamiento antes de acostarnos y a la cama.

jueves, 19 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 35 de 41. Y nos seguimos pegando... Mariconadas las justas

Después de las nubes de la tarde de ayer y el pequeño chaparrón que hubo a la noche, hoy vuelve a amanecer soleado en San Miguel. Ataviado de nuevo con los pantalones cortos y después del desayuno de los campeones, bajamos a las terrazas para seguir con esta obra de arte de las artes marciales internas. Un poco de práctica mientras que va llegando todo el mundo recordando los dos lados de la forma que cada vez se hacen más largos y con más información. La mañana se hace larga por el trabajo que tenemos acumulado en las piernas y los brazos, pero con las ganas que tenemos de seguir avanzando se hace más llevadero. Después de unas cuantas luxaciones, golpes de hombro, codo y puñetazos diversos, llego a la conclusión que el Sanshou de 5 secciones es una maravilla… pero como punto de partida. Al lado de esta forma parece el Sanshou de Pin y Pon. Así entre epifanías y golpes pasamos la mañana.

Subida de las escaleras, comida, descanso y vuelta a bajar para seguir concentrados en la tarea. Seguimos avanzando hasta llegar a las patadas y más golpes de hombro (diferentes esta vez) y terminamos exhaustos pero con ganas de más. Christian, uno de los invitados de la semana que estuvo en España en el último seminario de Sam haciendo de traductor, me pidió hacer un poco de tuishou a lo que por supuesto no me pude negar. Ya molidos del todo, Ed y yo bajamos al centro a hacer un poco de compra para el desayuno de mañana ya que íbamos un poco cortos de existencias. En el camino nos encontramos con una procesión de lo más interesante. La gallina Caponata y unos vestidos de muertos iban escoltando a otros personajes de barrio sésamo, más vestidos de muerto, una geisha , un hombre vestido de mujer con minifalda y top, dos mujeres vestidas con poca ropa y bailando como si estuviesen en el carnaval de Río, diferentes disfraces extraños genéricos y luego una larga fila de gente con cajas en la cabeza en las que iban iconos religiosos, con varias ancianas cantando himnos y cerrando la procesión un gran santo rodeado de flores de plástico gigantes. ¡Toda una experiencia religiosa!

Vuelta a casa con las viandas, cena, charla, algo más de entrenamiento y a la cama, que mañana va a ser un día muy intenso para poder terminar la forma.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 34 de 41. Feliz día de San Patricio.

Nueva mañana soleada en San Miguel, pero algunas nubes acechan por el horizonte. Después del desayuno de los campeones bajamos a las terrazas no sin notar en las escaleras que tengo las piernas un poco más cansadas de lo normal. No sólo acusan el trabajo del entrenamiento con Ed, sino que también me recuerdan que quizá no fue una buena idea empezar ayer la semana subiendo corriendo las escaleras dos veces… pero ya no tiene solución.
Llegamos a las terrazas para seguir con la forma durante toda la mañana, con muchas mejoras en la técnica y descubriendo más secretos escondidos en los movimientos. Poco a poco la mañana fue pasando y las energías descendiendo. Hoy teníamos pensado ir al mercadillo de los martes pero al final pensamos que era mejor quedarse en casa y tratar de descansar, porque íbamos un poco por detrás en lo programado y la tarde iba a ser dura. Así que subida de las escaleras, con mucha calma, comida y siesta de los campeones, con pijama y orinal.

Volvemos a bajar con renovadas energías (sobre el papel, porque en la realidad no teníamos muchas) y a lo largo de la tarde fuimos recuperando el tiempo a la vez que unos nubarrones negros se iban colocando sobre nosotros. Creo que eran nubes por los recuerdos que tengo de haberlos visto en España, porque aquí sólo vemos cielo azul. Declan, irlandés de sangre, vino a la tarde vestido de duende, todo de verde, con el bigote de su frondosa y habitual barba afeitado y regalando monedas de chocolate para celebrar el día de San Patricio. Según la clase se iba acercando al final, los truenos resonaban en la distancia y en el último minuto empezó a chispear. El plan para la tarde de hoy era una clase de cocina mexicana a cargo de Betty, la mujer de Erik en la que yo estuve de traductor. Sopa azteca de primero y de segundo pollo relleno de queso y jamón en salsa de chile poblano o en salsa de flor de calabaza con flan de postre. No tengo palabras para describir las virtudes de Betty en la cocina y lo exquisito que estaba todo. Me llevo las recetas para intentarlo en casa a mi vuelta, esperando estar a la altura.

Vuelta a casa ya tarde y con la tripa llena, trabajar en el blog y repasar un poco las formas antes de ir a la cama, que aunque estemos cansados, al final no podemos dejar de ser unos enfermos obsesionados con el taichí.