jueves, 26 de febrero de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 23 de 41. Con la espada seguimos, hasta en sueños

Que larga se ha hecho hoy la noche. La he pasado entera haciendo ejercicios con la espada, así que no he descansado nada. A Ed le parece muy divertido ya que la noche anterior, el día que estuvo malo no pudo entrenar por la tarde, se la había pasado haciendo Parcour. Después del desayuno de los campeones en el que he derramado la mermelada por mi ropa y el suelo por la falta de coordinación y el cansancio, bajamos las escaleras esta vez al modo tradicional para dedicar toda la mañana a la forma de espada. Un par de movimientos se me han atravesado pero al final las sensaciones han sido por lo menos decentes. El calor hace también mella y las sombras según va pasando la mañana se hacen más escasas y como siempre pasa en el mercado bajo esas condiciones, también están mucho más cotizadas.

Después de la subida de las escaleras y una comida muy copiosa y un descanso merecido, volvemos a bajar a las terrazas donde nos encontramos a algunos de los compañeros en nuestras mismas condiciones de agotamiento, tratando de arañar os últimos momentos para el descanso. Cuando llega Sam, avanzamos más en la forma durante toda la tarde, teniendo momentos de más inspiración que en la mañana, pero con algunas dificultades momentáneas con algunas de las técnicas y es que cada vez nos volvemos más exigentes con nosotros mismos. Durante la clase una chiquilla anda deambulando, mirando como entrenamos, jugando con la perra de Karin hasta que la sorprenden con la mano dentro de la mochila de uno de los compañeros ¡hay que tener valor para tratar de robar a un grupo armado con espadas a plena luz del día!

Subida de las escaleras, cena, charla y a la cama, que no nos tenemos en pie y mañana va a ser un día más duro con el aliciente de que se esperan 28 grados con una sensación térmica de 33… va a ser un día de pantalones cortos.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 22 de 41. Y llegó la forma de espada.

Hoy nos hemos levantado especialmente cansados. Se ve que la semana de descanso no fue suficiente, sobre todo si te pasas en tiempo entrenando y viajando. Después del desayuno de los campeones, esta vez más frugal por no tener existencias en casa, bajamos las escaleras con la variante de hacerlo practicando 4 manos (creo que lo nuestro raya lo enfermizo). Llegamos al parque y la sorpresa es que empezamos con la forma de espada ¡Ya había ganas! Dedicamos toda la mañana a ese objetivo viendo que en la forma había más chicha de la que me imaginaba. Las energías quedan muy claras en los movimientos y vemos que el trabajo previo en los ejercicios en parejas van dando sus frutos al aplicar los movimientos. Movimientos nuevos, correcciones y más movimientos y así llegamos al final de la sesión.

Subida de las escaleras a paso ligero (no suficiente para considerarlo corriendo, pero manteniendo el ritmo hasta el final). Comida, descanso y bajada de escaleras corriendo, que así es más fácil. Ed no se nos une esta tarde porque no se encuentra bien, mezcla del agotamiento y un resfriado que lleva arrastrando estos últimos días.

La tarde es abrumadora por el contenido y la intensidad del trabajo. Continuamos viendo las 13 energías de la espada con más ejercicios en parejas, abriendo la puerta a la esgrima del taichí completamente libre. Ya sólo falta introducir libertad en las piernas. Después de la felicitación del maestro hacia mi persona porque parece ser que los españoles llevamos el acero en nuestras venas, bajo al pueblo a comprar algo de cena y vuelvo a casa, exhausto, hambriento y con ganas de echarme a la cama. Hoy ha sido un día muy intenso y revelador y no puedo esperar a empezar a trabajar con este material en casa. En cinco años tengo la intención de ser la persona de referencia en espada en España ya que como reza el escudo de armas de la escuela… mariconadas, las justas.

martes, 24 de febrero de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 21 de 41. Empezamos con la segunda parte.

Regresamos de nuevo al trabajo después de una dura semana de descanso. Me tomaré la licencia de escribir unas líneas sobre a lo que he dedicado este tiempo. La primera parte de la semana estuve en San Miguel, entrenando por las mañanas, trabajando y estudiando por las tardes. La segunda parte, desde el miércoles hasta el domingo me fui de viaje a Xalapa con la mochila al hombro. Xalapa es la capital del estado de Veracruz. Para llegar allí desde donde estoy me llevó un día de viaje, dos autobuses, pasando por Ciudad de México donde tuve que cambiar de terminal de autobuses. En el autobús conocí a una familia mexicana con la que uno de los días salí a cenar y a conocer la cultura. Los otros días me los pasé caminando por la ciudad, conociendo los rincones pintorescos y sobre todo, comiendo porque ya me habían dicho que posiblemente la mejor comida de México la encontraría en Veracruz y no andaban desencaminados. El viaje además de ser una gran experiencia cultural, ha sido toda una sinfonía de sabores para el paladar. Regresando a la realidad el domingo después de 11 horas de viaje, volvemos al entorno de los artistas marciales comprometidos con la causa y ya me centro en el trabajo de hoy.

Amaneció de nuevo soleado en San Miguel y después del desayuno de los campeones, que ahora es de categoría de alevines porque en Xalapa desayunaba la cantidad de una comida completa cada vez, bajamos al parque con nuestras armas al hombro. Después de un poco de charla contando cada uno sus experiencias, empezamos la clase con las espadas. Hoy dedicamos todo el día a ejercicios en parejas trabajando a diferentes alturas y con diferentes técnicas (cortes y estoques) eligiendo en cada zona los puntos más vulnerables y como alcanzarlos mejor a la vez que, por supuesto, aprendíamos las defensas adecuadas mediante posiciones estructurales que nos facilitaban las diferentes guardias. Nuevos patrones con nuevas variantes y cada vez me enamoro más del trabajo de la espada. Simon y yo somos los únicos trabajando con espadas de madera mientras que los demás lo hacen con las de metal, pero alguna ventaja tenía que dar el “Team Europe” a los del nuevo continente para que la práctica sea justa. En la foto se ve la espada de Simon después del trabajo de la mañana. Paramos para comer y subimos corriendo (parcialmente) las escaleras para encontrarnos que María ha vuelto a faltar así que no tenemos comida y tenemos que alimentarnos con sobras, lo que no es muy difícil porque la nevera está llena de ellas. Vuelta a bajar, esta vez a las terrazas y continuamos con las espadas con nuevas energías y con cambios para las diferentes alturas haciendo el ejercicio cada vez más libre y más refinado en la escucha… y sigo enamorándome cada vez más ¡Cómo me gustaría tener un grupo interesado en esgrima de contacto en casa con el que ir avanzando cada vez más en este material (ya está echado el anzuelo).

Después de la clase, dado que no tenemos cena esperándonos ni comida con la que preparárnosla, nos fuimos a cenar al centro. Creía que nada podría superar a la gastronomía de Xalapa pero he de reconocer que lo que cené por lo menos lo igualaba. No recuerdo el nombre pero os dejo una foto… he de decir que pude con todo, eso sí, yendo despacito.

sábado, 21 de febrero de 2009

EspaÑa pais de pandereta, ¡pero que bonico es!

El otro día me pasó algo peculiar en la uni. Mira que este es mi octavo año en este mundo, y pensé que ya había visto de todo, profesores que se dejan copiar, otros que alargan casi media hora su clase, otros que la acortan, otros que suspenden sistemáticamente y algunos que aprueban a todos por que si... pero no, me paso algo extraño.

¿Habéis oído la ley de los 5 minutos?

Parece ser que no en todas las universidades españolas se estila, pero en general, la idea es que si el profe llega 5 minutos tarde (a veces, las más de hecho, se dejan 10 minutillos), los alumnos se levantan como alma que lleva el diablo y nos vamos a jugar al mus y a tomar un tercio a la cafetería.

Y es que así semos en mates almenos, la responsabilidad brilla por su ausencia (y yo que pensaba que eso estaría lleno de cerebritos...), lo dicho, España, país de pandereta (me gusta exagerar, se que no es pa' tanto).

Toooootal, que estaba en clase, pasan 5 minutos, 7, llegan los 9.... el profesor no aparece y ya estoy metiendo cosas en la mochila a ver si los ingleses deciden irse conmigo al pub... ya lleva 12 minutos sin llegar y por fin veo que un inglés se levanta, perooo sin mochila ni nada. No, malos pensamientos se cruzan en mi cabeza... y así es... HA IDO A BUSCAR AL PROFE, así que empezamos la clase un poco más de 15 minutos tarde.

¡¡Como echo de menos mi facul!! Pero que demonios, ahí nunca habría sacado estas notazas.

Ale, a trabajar duro y levantar el país, pero tranquis, que luego los universitarios de hoy en día daremos el callo como corresponde.

martes, 17 de febrero de 2009

Fijate que te se echa de menos!


Han sido 20 dias bitacoreros y ahora, sin tener algo que leer por las manianas (o mediodias o tardes, que uno a veces nunca sabe cuando se va a conectar), pues que me acuerdo de ti y pienso: "que estara haciendo el tio este?"

Ciertamente sabemos que estas pillado y seguro que sigues entrenando, aunque te vayas de escursion, aunque estes comiendo, o mientras esperas en la cola del super. Pero bueno, haces bien, que tienes que mostrarnos que el taichi esta en todos lados (yo sigo trabajando la cadera, los pasos y la cintura todos los dias, a nada que este depie parado, me sale solo), y no hace falta tener al grupillo para seguir practicando (ojala me aplicase el cuento).

Bueno, que supongo que todo te ira mu bien, por aqui las cosas genial, a ver si empollo un rato, que en 3 horitas y media he quedado para la Guiness de los martes.

Ale, un fuerte saludo a todos y, como diria la hermanita mayor: Mariconadas las justas!

viernes, 13 de febrero de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 20 de 41. Llegamos al ecuador

Por fin llegamos al ecuador del curso y sobrevivimos. ¿a que no adivináis como fue el día? Amaneció soleado (pantalones cortos para hoy), desayuno de los campeones, bajada a las terrazas con nuestras armas al hombro y comienzo de la última clase. Empezamos la sesión con un poco de tuishou terapéutico, tratando de estirar las articulaciones del compañero y masajeando zonas de espalda y brazos. Luego pasamos a un masaje de percusión en grupos de tres, un trabajo muy interesante con el punto de mira en la aplicación marcial, tratando de buscar puntos de contacto penetrando con la palmada lo más posible. Variamos en un segundo ejercicio con golpes más directos, tratando el masajeado de recibir las palmadas en la estructura y con una tercera variante en la que íbamos con un puño relajado, buscando el movernos alrededor del compañero, buscando la línea en la que entrar. Aunque así leído parece un trabajo un poco fuerte, la verdad es que resulto bastante agradable al cuerpo. Una vez controlados los puños, los introdujimos dentro de la secuencia de 4 manos, tratando de generar un tirón que metiese al compañero nuestro puño en el estómago… todo un mundo que explorar con Ed en nuestros juegos en la casa. Luego trabajamos un poco la elasticidad, sobre todo de las piernas y ya estiraditos y ablandados a golpes, finalmente retomamos el trabajo en las espadas. Nuevos ejercicios por parejas que nos llevaron hasta la hora de comer (subida de escaleras, almuerzo y descanso) hasta la sesión de la tarde.

Empezamos el último bloque centrándonos en la mano de la espada secreta viendo como puede equilibrar o soportar el movimiento y seguimos con más ejercicios por parejas, introduciendo las energías de estoque, dian, ci y pi. Ya para terminar Sam nos introdujo algunas variantes para hacer la práctica más entretenida, viendo como desenganchar la espada para variar el ataque y para terminar, nos fuimos de cena para celebrar el trabajo bien hecho estas semanas.
La cena estuvo regada con buenos vinos españoles y como la morriña va haciendo efecto me pedí una tortilla de patata. Como tortilla no estaba mala, pero como las nuestras… no hay nada.
Ya en casa picamos algo más mientras vimos una peli y a la cama, que el día fue largo y mañana hay que entrenar más.

Con esto me despido hasta dentro de dos lunes, que mi descanso debe ser completo. Espero que todo os vaya bien en España y nos vemos el 23.

jueves, 12 de febrero de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 19 de 41. El día sin imágenes

Como no podía ser de otra manera, ha amanecido soleado hoy también y además más caldeado. Hoy parece ser que va a ser un día de pantalones cortos. Después del desayuno de los campeones, armados con nuestras espadas, pues mantenemos la esperanza de volver a utilizarlas, bajamos a las terrazas para la penúltima sesión antes del descanso… pero por supuesto, Sam estaba ahí para quitarnos la ilusión. Aún tenemos mucho que trabajar en el tuishou con los 8 métodos. Trabajamos algo más sobre los cambios y concretamente en como generar un paso en el compañero, haciéndole avanzar o retroceder, generando también un cambio de mano. Después de dedicarle un buen rato y sentir el progreso en nuestra técnica, Sam nos ofrece otra alternativa. Hasta ahora estábamos trabajando con el brazo de la pierna adelantada, pero ¿y si lo hacemos con el brazo de la pierna atrasada? Aparentemente parece que no va a haber mucho cambio, pero la verdad es que las posiciones son mucho más vulnerables y hay que ser más preciso en la técnica. Esto abre un sinfín de posibilidades para el empuje libre, tanto para tratar de mover al compañero, como para defenderse en posiciones más vulnerables. Como dice Sam, con todo este trabajo nos está dando material para estudiar por nuestra cuenta al menos 5 años… y yo creo que bastantes más.

Subimos las escaleras, pera esta vez no corriendo, que las piernas están qué ya no pueden más. Almuerzo de campeones, descanso y volvemos a bajar con las espadas, que la esperanza es lo último que se pierde. Como no podía ser de otra manera, empezamos la sesión de la tarde con más pasos, esta vez para cambiar de 3-3 a 3-2 cambiando de pierna simultáneamente (ayer sólo cambiábamos de lado o de técnica). Más variantes y al final no parece que estemos haciendo un patrón, sino pasos libres. Y para no dejarnos a medias, además haciendo 4 manos en la parte superior y porque no, ya de paso con los cambios. La tarde sigue pasando y vemos que las espadas no llegan. Nuevas variantes de cambios, más pasos y finalmente… “coger vuestras espadas”. ¡Ya veíamos que no llegaba! El cansancio va haciendo mella y algunos compañeros ya estaban remoloneando un poco en el tiempo de práctica pero al llegar el arma, todos nos animamos. Repasamos un poco las energías de ayer y empezamos a trabajar por parejas con el estoque (dian) y la defensa en el lado interior (peng). Aunque el ejercicio lo conozco, nuevas ideas y energías entran en juego, haciéndolo más interesante. Así pasa volando el rato que nos queda de clase.

Volvemos a subir las escaleras, esta vez más despacio porque tenemos invitadas a hacer gasto de sobras. Parece que María sólo saber cocinar para 12 y en sólo tres días tenemos un excedente tal que podemos alimentar a un ejército. La cena y la velada transcurren tranquilas. Mucha charla acompañada de un café y una vez agotada la tarde, y despedidas las invitadas, como somos unos enfermos, nos ponemos a hacer un poco de empuje libre en el salón. El cuerpo está que ya no puede más, pero sacamos fuerzas de flaqueza para seguir arreándonos un rato más. Más charla para descender la energía y recuperar el aliento y cada uno a su cuarto, que ya sólo queda un día más y parece que sobreviviremos después de todo.

P.D. La foto de hoy no tiene del todo sentido, pero es que hoy no he tomado ninguna y no os quería dejar sin imagen (podeis considerarla parte del desayuno de los campeones), espero mañana no cometer el mismo error.