jueves, 12 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 31 de 41. Menuda cena

Otro día soleado en San Miguel. Después de disfrutar del merecido desayuno de los campeones, bajamos a las terrazas para continuar con la forma larga, que ya se está haciendo larga, larga.

El día transcurre tranquilo entre movimiento y movimiento, incluyendo la tradicional subida de escaleras a medio día y terminamos en las siete estrellas. Ya nos quedamos a nada de terminar la forma (no me lo puedo creer). Después de la clase decidimos ir a cenar comida española. El único restaurante español que conocíamos era uno que también servían comida mexicana, china y japonesa, así que no estaba demasiado convenido pero pensaba darle una oportunidad. Afortunadamente Tony nos contó que él había estado en una Taberna española que tenía muy buena comida. Cuando llegamos allí, resulta que era una taberna Vasca especializada en pintxos… todavía se me saltan las lágrimas al recordarlo. La dueña y cocinera se llamaba Josune (evidentemente con denominación de origen) y estuve un rato charlando con ella antes de empezar la cena. Para beber, un verdejo que me supo a gloria (dos botellas) y para comer… ¡Vete sacando pintxos hasta que digamos basta! Tortilla de patata, pimientos del piquillo rellenos de bacalao, jamón como Dios manda y no esa guarrería cocida, anchoas con alcaparras, solomillo con manchego, chistorra, champiñones al ajillo, espárragos de Navarra con vinagreta… Una sinfonía de sabor al paladar que hizo las delicias de todos los presentes.

Me quedé con las ganas de croquetas pero Josune me contó que no tienen mucha salida en México y que se acaban echando a perder. Al despedirnos, me preguntó si volveríamos antes de regresar a casa y le dije que por supuesto, pero si nos hacía croquetas ¿De que las quieres, de bacalao, de jamón,…? Lo que nos prepares será perfecto. Así que tenemos una cita, gastronómica, por supuesto.



miércoles, 11 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 30 de 41. Sorpresas en la casa

Amanece soleado de nuevo en San Miguel. Después del desayuno de los campeones, bajamos a las terrazas para continuar durante toda la mañana con la forma de 108. No avanzamos mucho, pero lo detallamos profundamente. Después de una dura sesión de intenso trabajo, volvemos a casa para comer, esperando no tener nuevas sorpresas, y así parece de primeras, la comida está en la mesa, la casa recogida, así que después de comer y descansar, mientras que nos preparamos para salir, veo algo por el rabillo del ojo moviéndose por el salón. En un principio pensaba que era una hoja desplazándose con la corriente de aire, pero al mirarlo fijamente, ¡era un escorpión! Paloma, la próxima vez que te pongas a hacer aspavientos por ver una cucaracha en casa, recuerda que podría ser peor. Después de unas cuantas fotos, comentarios sobre como el ala canadiense de la casa anda con los pies desnudos y consejos sobre revisar los zapatos cada mañana antes de calzarnos, armado con mi sable, hice mi mejor tajo para cobrarme la presa.

Bajamos a las terrazas para la sesión de la tarde en la que continuamos nuestro camino a través de la tercera sección. Al terminar me fui al pueblo para un buen corte de pelo y un afeitado. Cambio de aspecto total ya que hacía años que no me quitaba la barba… bueno, no del todo, me he dejado una pequeña perilla para hacer juego con mi espada. Al llegar a casa (subiendo las escaleras por segunda vez en el día, por supuesto), cena, charla, algo de tele y a redactar el blog, que hay que acostarse.

martes, 10 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 29 de 41. Empezamos la antepenúltima sesión

Otra no solamente luminosa mañana en San Miguel, sino también especialmente calurosa. Hoy, después del desayuno de los campeones, bajamos a las terrazas si nuestras sudaderas, ya en manga corta preparados para la acción. Empezamos calentando como ya acostumbramos Ed y yo dando caña con las espadas, en ritmo cada vez más fuerte, tanto que un grupo de lugareños se quedó un rato mirándonos tratando de averiguar si estábamos jugando o estábamos tratando de resolver alguna afrenta a la vieja usanza.

Ya no sólo calientes, sino con algunos arañazos frutos del entusiasmo, empezamos en grupo a repasar la forma mientras que llegaba Sam. El día ha sido largo y estamos ya casi al final de la segunda sección (sólo nos faltan dos movimientos). En medio, subida de las escaleras para la comida con la sorpresa, ya empieza a ser cada vez menos sorpresa por lo habitual, de que María vino sólo un momento por la mañana y nos dejó comida pero no cena, así que cena de sobras, que como sólo sabe cocinar para 12, no nos faltan, charla, un poco de tele y a la cama, que la semana es larga y el cansancio se acumula.
Habreis notado que últimamente estoy haciendo las entradas del blog más cortas. Esto es por dos razones: la primera es que como ahora nos dedicamos sólo a la forma, no tengo muchas cosas que contar, la segunda es que cada día llego más cansado y con menos fuerzas para escribir, pero saber que tengo lectores fieles me anima a hacer el esfuerzo.

viernes, 6 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 27 de 41. Menos mal que los 108 son sólo 37

Otra mañana luminosa y caldeada en San Miguel. Después del desayuno de los campeones, y trabajar el el blog del día anterior (como estoy haciendo hoy) con la taza de café al lado, bajamos a las terrazas y como es habitual utilizo la espada para hacer el calentamiento. Un poco de trabajo libre intercalando las diferentes guardias y ataques y un poco de forma con Truda y Simon. Hoy dedicamos todo el día a la forma de 108. El nivel de detalle con el que trabajamos es impresionante, sobre todo porque no está dedicado a nivel coreográfico sino a los principios que sustentan la postura y generan el movimiento. Un trabajo muy interesante pero en ocasiones frustrante.

El regalo que nos hizo Sam fue unas carpetas hechas a mano personalizadas con los ansiados manuales y hojas de referencia. El material en si mismo tiene un valor incalculable, Sam ha dedicado a estos manuales más del doble de tiempo de lo que está empleando aquí en las clases. Además las carpetas están geniales y nos las firmó a todos.

jueves, 5 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 26 de 41. Empezamos con los 108

Otra soleada mañana en San Miguel. Después del desayuno de los campeones, bajamos a las terrazas y empezamos a calentar con las espadas, jugando con los ejercicios por parejas y buscando nuevas posibilidades para tratar de hacer una banderilla con el compañero (en vez de guindillas aquí utilizamos chiles). Cuando ya llegaron todos empezamos la clase con los sables, repasando la forma individual y la de parejas. Después de asentar conocimientos, empezamos a trabajar como el grupo a realizar la forma a la vez que Sam leía el poema que describe los movimientos del sable. El problema es que el poema tiene trece versos, así que hay que hacerlo a gran velocidad, pero al final salió genial y a un ritmo que parecía que estábamos en mitad de un combate. Tenemos que grabarnos los “tres amigos” algún día haciéndolo para mandároslo. Terminamos la mañana hablando de las trece energías en el sable y cuales la interacción básica en un combate de sable. Muy interesante, ya tengo ganas de ponerme a dar sablazos en cuando vuelva…

A la tarde (después de la subida y bajada de escaleras) empezamos con la forma de 108. Para mi es el trabajo más frustrante de todo el currículum por la sutileza de los ajustes y los movimientos. Con el resto de lo que hemos hecho hasta ahora, aunque me resultase complicado, siempre lo he disfrutado, sobre todo por estar trabajando en parejas, pero esta es más sobre uno mismo… pero sobreviviré. Después de la clase me volví a quedar con Ed, jugando con las espaditas como dos críos y Sam se quedó un rato con nosotros para darnos algunas variantes de los ejercicios que sabíamos para darle más vida al ejercicio. Un poco de forma de espada para terminar (ya me siento bastante a gusto con la secuencia y las energías) y vuelta a casa, cena, charla y a la cama.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Cuaderno de Bitácora. Día 25 de 41. Vive con un español, muere por la espada

Llevo un poco de tiempo sin escribir. El jueves pasado (día 24 de 41) lo dedicamos a la espada, con más forma y más ejercicios por parejas. El viernes nos fuimos después del entrenamiento de la mañana a unas piscinas naturales con aguas termales a pasar el día, lo que nos vino muy bien para cambiar el chip y relajar el cuerpo. El sábado volvimos a entrenar por la mañana y tarde relajada. El domingo, que ya había vuelto Ed de llevar a su mujer a Ciudad de México al aeropuerto, bajamos a las terrazas donde dedicamos la mañana a trabajo de parejas, especialmente espada con 5 secciones (ya lo echaba de menos) y ejercicios cada vez más ágiles, más energéticos y más rápidos.

El lunes no tuvimos clase, esta semana hemos desplazado los cuatro días un día, así que volvimos a ir a las piscinas de agua caliente a primera hora para entrenar. Después casi un par de horas de trabajo, desayunamos por segunda vez (chilaquiles). Luego nos dimos un baño y para hacer redondo el día un masaje relajante. Comimos, charlamos, vuelta al pueblo, cervezas en un bar llamado olé olé, lleno de cosas taurinas por todas las paredes. Ya agotados por un día largo, nos fuimos a la casa donde los tres nos quedamos dormidos viendo una película.

Ya vuelta al día de hoy, desayuno de los campeones, bajada al parque y entrenamiento con la espada toda la mañana. Terminamos con la forma muy avanzada. Subida de las escaleras (si, por supuesto no hemos dejado de hacerlo en este tiempo), comida, descanso y vuelta a la faena. Mientras que llegaba todo el mundo, Ed y yo volvimos a jugar con las espadas, cada vez más rápido, con más libertad en los pies. Cuando llegó Sam, Ed dijo, si vives con un español, tienes que vivir por la espada a lo que Sam contestó, si vives con un español, morirás por la espada…

La tarde continuó con la forma hasta que por fin la terminamos. Sin duda es una obra de arte, con todas las variantes estilísticas en función de la intención con la que se quiera realizar. Después del entrenamiento me quedé un poco para hacer la forma completa unas cuantas veces para asentar conocimientos, subida de las escaleras, cena, charla y peli y a la cama, que mañana toca repasar sable y espada.

Por cierto, hoy Sam nos ha hecho un regalo muy especial a todos. Mañana quizá hable un poco de el.

domingo, 1 de marzo de 2009

Tai chi en el Mirador del Rio Dulce





Como podéis ver también somos capaces de practicar 4 manos en escalera, aunque nuestras escaleras son un poco mas cortas, pero son unas ”recias escaleras castellanas” y en unas condiciones muy adversas, haciendo un frío de carajo, y con unos buitres volando que parecían muy interesados en lo que estábamos haciendo.
Yo estoy convencida que si Maribel se lo propone hacemos Taichi en la copa de un pino.